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lunes, 4 de febrero de 2013

Jornadas de anestesia en pequeños animales

Planificación, manejo de técnicas básicas, control de problemas, etc. El Hospital Veterinario Guadiamar organiza los días 22 y 23 de febrero una cita formativa destinada a reforzar y ampliar conocimientos sobre técnicas anestésicas: 'Jornadas Teórico-Prácticas de Anestesia en Pequeños Animales'.
 
Durante los dos días que dure el evento, los alumnos tendrán la oportunidad de asistir a un recorrido teórico y práctico sobre los fundamentos de esta técnica. Lo harán de la mano de dos de los profesionales del centro, con amplio recorrido en el mundo de la veterinaria: Gaspar Soler Aracil y Ángeles Guisado González. El viernes 22 de febrero se celebrará la parte práctica, con asuntos como maniobras básicas, técnicas de ventilación mecánica o mecanismos básicos de resucitación cardiopulmonar. El sábado 23, en cambio, es el día reservado al aspecto más práctico de la formación: técnicas de anestesia loco-regional en cabeza, extremidades y columna,  anestesia intravenosa e inhalada o monitorización.
 
Más información en el teléfono de Hospital Veterinario Guadiamar: 955704804.
 
 

viernes, 9 de noviembre de 2012

Curso de anestesia, analgesia y ventilación


El centro madrileño de Neurología Veterinaria, situado en Getafe, celebra los próximos 15 y 16 de noviembre su curso ‘Anestesia, Analgesia y ventilación’, organizado por el servicio de anestesiología del centro. Se trata de un centro de referencia con el que el Hospital Veterinario Guadiamar mantiene estrechos vínculos de colaboración: nuestro director médico, Juan José Mínguez, también ejerce regularmente allí su especialidad.
 
Dos módulos, uno el jueves y otro el viernes, servirán para recorrer los ámbitos más destacados de esta especialidad médica. Ignacio Sández Cordero y Jerónimo Martínez Pino serán los ponentes.El jueves 15 de noviembre llegará la parte de anestesia básica, donde se analizarán asuntos como las bases fisiológicas de la anestesia o algunas herramientas analgésicas para mitigar el dolor. Ese día tendrá lugar, además, un taller práctico de uno de nuevos fármacos, técnicas de ventilación y anestesia epidural.

El viernes 16, los asistentes tendrán la oportunidad de explorar más sobre el tema con el módulo de anestesia avanzada, que versará sobre manejo anestésico actualizado o analgesia locoregional. También este día habrá un taller práctico, en esta ocasión sobre monitorización, resolución de complicaciones y ventilación mecánica.

Una nueva cita con formación de calidad y la continua investigación. Un solo objetivo: cuidar de tu mascota lo mejor posible.

jueves, 9 de agosto de 2012

Neuroanestesia y neuroanalgesia: Cirugía intracraneal o trauma craneoencefálico


La presión intracraneal (PIC) es la presión que ejercen los tejidos y fluidos contenidos en el cráneo. El cráneo no es extensible así que el aumento de volumen en los componentes intracraneales, ya sea parénquima, sangre o líquido cefalorraquídeo, aumentan la PIC, con la consiguiente reducción del flujo sanguíneo cerebral (FSC) y posible isquemia tisular. El FSC depende directamente de la presión arterial sistémica, concretamente de la presión arterial media (PAM), de tal manera que si la PAM disminuye encontraremos vasodilatación y si aumenta encontraremos vasoconstricción cerebral. Este mecanismo autorregulador funciona de manera eficaz solo cuando la PAM se mantiene entre 50 – 150 mm Hg y bajo condiciones fisiológicas normales. La diferencia entre la PAM y la PIC nos proporciona la Presión de Perfusión Cerebral (PPC), necesaria para asegurarnos un correcto FSC. De tal manera que si la PIC aumenta por un traumatismo craneoencefálico, la PAM deberá aumentar consecuentemente para mantener la PPC y por tanto el FSC. Durante los procedimientos anestésicos, una de las principales complicaciones es la hipotensión.

Esta vasodilatación puede provocar que se desestabilice esta diferencia y provocar caída de la PPC y por lo tanto isquemia cerebral.

PPC = PAM - PIC

El FSC es muy sensible los cambios en la presión parcial de CO2, así la hipercapnia provoca vasodilatación cerebral y aumento de la PIC, mientras que la hipocapnia produce vasoconstricción y disminución del FSC. Por ello, los pacientes con un aumento de la presión intracraneal deben hiperventilarse ligeramente hasta conseguir una PaCO2 de unos 30-35 mmHg, pero sin prolongarse en el tiempo debido al riesgo de hipoxia cerebral.

El objetivo de la ventilación mecánica es mantener la PaCO2 dentro de la normalidad (35 – 40 mm Hg). Debido a todas estas consideraciones, el control de la presión arterial y la ventilación es de suma importancia en estos pacientes.

La mayoría de los anestésicos producen una disminución del gasto cardíaco y de la presión arterial, repercutiendo así en la disminución del flujo sanguíneo cerebral. El propofol y los barbitúricos son los más usados en traumatismo craneoencefálico debido a que proporcionan neuroprotección. Esta ventaja es producida por la reducción de los requerimientos de oxígeno cerebral, vasoconstricción cerebral, reducción de la PIC y protección frente a los neurotransmisores excitatorios inducidos por el daño cerebral. 

Extracto del artículo científico 'Neuroanestesia y neuroanalgesia' escrito por nuestros compañeros Angeles Guisado y Gaspar Soler, responsables del Servicio de Anestesia y Analgesia del Hospital Veterinario Guadiamar.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Neuroanestesia y neuroanalgesia: Cirugía espinal


La lesión medular puede provocar hipoventilación con la correspondiente hipercapnia, vasodilatación y aumento del riesgo de sangrado. Es por ello que dentro de las consideraciones anestésicas de estos pacientes, se recomienda el uso de ventilación para mantener los niveles de CO2 en normocapnia, evitar o reducir el uso de fármacos vasodilatadores, reducir la presión abdominal (vaciado de vejiga favorece el retorno venoso y disminuye el riesgo de sangrado) y mantener la cabeza en igual plano que el cuerpo ya que si están en posición declive favorecemos el riesgo de hemorragia. Existen procedimientos que requieren de una posición especial del paciente como es el slot ventral. Hay estructuras importantes como el tronco vasovagal, tráquea o esófago que se pueden ver afectados por la retracción del cuello y manejo quirúrgico, encontrando complicaciones como bradicardia o hipotensiones severas. En el momento de inducción, existen patologías como la luxación atlantoaxial, donde hay que poner excesivo cuidado en la manipulación del cuello debido al riesgo de desestabilización de la lesión. La sedación ocupa un papel fundamental ya que si nos encontramos frente a un paciente con fractura/luxación de columna, será extremadamente importante mantenerlo inmóvil con el fin de no agravar los síntomas y el pronóstico. El uso de agonistas α2 combinado con un opiáceo puro nos proporciona una buena sedación y analgesia al mismo tiempo.

En cuanto a las particularidades analgésicas debemos de reseñar dos cosas fundamentales:

1.- Son pacientes que ya tienen el dolor instaurado lo que dificulta el control y manejo del dolor.

2.- Las patologías espinales cervicales son más dolorosas que las patologías lumbares.

La compresión de tejido neuronal, fracturas o luxaciones producen un alto grado de dolor, que debe ser tratado lo antes posible para facilitar el manejo perianestésico.

A nivel intraoperatorio aconsejamos la utilización de opioides de rápida y corta acción como el fentanilo y el remifentanilo; la utilización de ketamina en bolos o en infusión continua está más que aconsejada (0,5 mg/kg/hora); la inclusión de lidocaína bien en bolos como en infusión continua puede ser de gran ayuda en estos procedimientos. La utilización de mezclas analgésicas en infusión continua es también muy aconsejable. Con ellas proporcionamos una analgesia multimodal continua sin variar las concentraciones plasmáticas durante el procedimiento. Con esta técnica disminuimos las necesidades anestésicas del paciente hasta un 45% y podemos trabajar con porcentajes de isofluorano o sevofluorano muy por debajo de la CAM. Son muy frecuentes el uso de cócteles analgésicos a base de fentanilo-lidocaina-ketamina, morfina-lidocaina-ketamina, medetomidina-fentanilo-ketamina y dexmedetomidinafentanilo-ketamina.

Son aconsejables el empleo de técnicas loco-regionales como la epidural o técnicas de bloqueos espinales; la más utilizada es la combinación de fármacos opioides y anestésicos locales por vía epidural , proporcionando un bloqueo sensitivo además de un bloqueo motor. Cuando se utilizan anestésicos locales se aconseja que vayan acompañados con adrenalina como vasoconstrictor para favorecer una absorción más lenta y un efecto más duradero.

Extracto del artículo científico 'Neuroanestesia y neuroanalgesia' escrito por nuestros compañeros Angeles Guisado y Gaspar Soler, responsables del Servicio de Anestesia y Analgesia del Hospital Veterinario Guadiamar.

jueves, 26 de julio de 2012

Dolor y analgesia en felinos, con Mª Luisa Palmero

Recibir a especialistas es siempre una buena noticia para el Hospital Veterinario Guadiamar. Una de las últimas profesionales que ha pasado por nuestra sala de formación es Mª Luisa Palmero, que habló del dolor y la analgesia en felinos en una interesante ponencia. En la charla, Mª Luisa tuvo la oportunidad de presentar el producto Metacam Gatos, de Laboratorios Boehringer, un medicamento dedicado al alivio del dolor y la inflamación tras intervenciones quirúrgicas. Una charla provechosa de la que los profesionales de nuestro centro tomaron buena nota.
Mª Luisa Palmero tiene un amplio currículo que la avala. Licenciada en Veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid en 1994, confundó el Centro Clínico Felino Gattos en la capital de España solo un año después, centro en el que sigue desarrollando su carrera. Mª Luisa es miembro además de organizaciones internacionales como la European Society Feline Medicine y autora de diversos artículos y casos clínicos en revistas especializadas nacionales.
Gracias a Mª Luisa Palmeros por su dedicación y por compartir con nosotros sus experiencias y a los Laboratorios Boehringer por hacerlo posible. ¡Hasta la próxima!

lunes, 9 de julio de 2012

Neuroanestesia y neuroanalgesia: Pacientes sometidos a pruebas neurodiagnósticas

La realización de mielografías y extracción de líquido cefalorraquídeo (LCR) son técnicas muy usadas habitualmente en la clínica diaria y relativamente seguras. La inyección de contraste intratecal puede causar meningitis leve, convulsiones, apnea, cambios en la presión sanguínea y frecuencia cardíaca y arritmias. Todo esto se puede ver agravado por la posición que requiere la punción en la cisterna magna, ya que podemos ocluir el tubo endotraqueal y provocar un colapso respiratorio. Para ello aconsejamos el uso de tubos flexometálicos que favorecen el mantenimiento de una vía aérea permeable. 
Las consideraciones anestésicas vendrán determinadas por las peculiaridades de cada paciente, de tal manera que podremos usar fármacos como agonistas α2, benzodiacepinas, propofol o tiopental, teniendo en cuenta los principios generales para una anestesia neurológica y una buena monitorización para el diagnóstico precoz de complicaciones.

Aunque la extracción de líquido cefalorraquídeo es un procedimiento corto en el tiempo, se aconseja la anestesia general con una vía aérea y venosa permeables, para un mayor control del paciente. La electromiografía (EMG) consiste en estudiar la velocidad de conducción nerviosa mediante estimulación nerviosa repetitiva. La mayoría de los pacientes no toleran el procedimiento por lo que es necesaria la anestesia. Los anestésicos hipnóticos no alteran o producen poca alteración de la onda de EMG.
La miastenia gravis inmunomediada es una de la enfermedades neuromusculares más comunes en perros. El megaesófago y disfagia son hallazgos normales de la enfermedad, lo cual tiene importantes implicaciones para la anestesia, requiriéndose mejor la anestesia general que la sedación para un mayor control respiratorio. Debemos evitar los agonistas α2 y las benzodiacepinas porque agravan la relajación muscular. Aunque los opiáceos proporcionan buena sedación, evitaremos el uso de la morfina en pacientes con megaesófago al provocar emesis. La inducción deberá ser rápida para tener un control inmediato de la vía aérea. En el mantenimiento destacamos el uso de halogenados por su rápida eliminación y recuperación. En estos pacientes no debemos optar por el reflejo palpebral para monitorizar la profundidad anestésica porque frecuentemente se encuentra alterado. Actualmente en medicina veterinaria el TC y la RM están adquiriendo un papel fundamental complementando el diagnóstico de muchas enfermedades. En neurología podemos encontrar patologías muy diversas dependiente de la localización y del origen. Es por ello que tenemos que enfrentarnos a pacientes cuyo estado general es muy variable, desde una patología intracraneal a un accidente vascular medular. Las consideraciones anestésicas van a estar relacionadas con la sospecha diagnóstica y el estado clínico del animal. Si realizamos una RM de neurocráneo tendremos en cuenta la fisiología cerebral y aplicaremos un protocolo de anestesia adecuado al paciente, manteniendo siempre una vía venosa y aérea permeable.

Aunque estas pruebas no están consideradas como manipulaciones dolorosas debemos indicar que la respuesta al dolor es imprevisible y de carácter individual y que podemos encontrarnos con pacientes que responden de forma más exagerada a estas situaciones. Observamos más incidencias de respuesta al estímulo cuando se realizan punciones lumbares que por cisterna. Nuestro consejo es que se utilicen analgésicos opiáceos puros durante la premedicación de estos pacientes como morfina, fentanilo o metadona, ya que de esta manera podremos realizar un rescate analgésico adecuado. Durante la Electromiografía (EMG), aunque parece una prueba inocua y poco dolorosa, en algunas ocasiones, hemos tenido que intervenir suministrando analgésicos durante el procedimiento para poder controlar el dolor que producen las minidescargas que se utilizan durante esta prueba.

En neurodiagnóstico por la imagen (RM y TC) son pruebas que no producen ningún estímulo doloroso aunque la utilización de analgésicos permite disminuir los requerimientos anestésicos y esto mejora el manejo perianestésico de estos pacientes. Podemos reseñar una particularidad que producen los alfa-2 agonistas: hiperacusia, aumento en la sensibilidad auditiva de los pacientes medicados con estos fármacos y esto puede interferir a la hora de conseguir un buen plano durante la RM que en ocasiones produce mucho ruido y de intensidad variable

Extracto del artículo científico 'Neuroanestesia y neuroanalgesia' escrito por nuestros compañeros Angeles Guisado y Gaspar Soler, responsables del Servicio de Anestesia y Analgesia del Hospital Veterinario Guadiamar.

miércoles, 4 de julio de 2012

Neuroanestesia y neuroanalgesia: Paciente epiléptico


Dentro de las particularidades anestésicas hay que tener en cuenta el uso de fármacos administrados para el tratamiento de la epilepsia. Estos pueden producir alteraciones en la consulta preanestésica. El uso de benzodiacepinas en epilépticos está recomendado siempre que no exista una patología hepática. El mecanismo de acción de los agentes fenotiacínicos ha sido el responsable de la disminución del umbral de convulsiones y por tanto contraindicado por aumentar el riesgo de convulsión en pacientes epilépticos. Sin embargo, se han realizado estudios clínicos donde no se ha encontrado relación entre el uso de acepromacina y crisis convulsivas (MacConnell et al 2007). Los agentes alfa2 adrenérgicos promueven la actividad epileptiforme a nivel central, sin embargo, está demostrada su capacidad neuroprotectora disminuyendo el ratio metabólico cerebral, (Brearley y Walsh, 1999), por lo que su uso estará indicado en aquellos pacientes que tengan un buen estado general. El uso de propofol y barbitúricos es común en el status epiléptico. El tiopental aumenta el umbral de excitabilidad neuronal por lo que hace menos probables las crisis convulsivas. El propofol también posee efecto neuroprotector, proporcionando una inducción y recuperación suave en la mayoría de los casos. El etomidato es un fármaco muy estable cardiovascularmente, sin embargo, puede disminuir la capacidad neuroprotectora de otros fármacos aumentando la posibilidad de convulsión en los epilépticos. El isofluorano se ha utilizado en el tratamiento de status epilético refractario y por lo tanto será el agente de elección para el mantenimiento inhalatorio. 

Nuestro protocolo analgésico dependerá del grado de dolor y de la intervención a realizar. No es lo mismo el manejo de estos pacientes cuando se trata de una cirugía programada que cuando se trata de una cirugía de urgencia donde el componente de dolor puede estar instaurado y su control es mucho más difícil. La intranquilidad y el estrés que produce el dolor pueden favorecer la parición de crisis epileptiformes. Nuestro objetivo se basará en procurar una Analgesia Preventiva y Multimodal. En los epilépticos tendremos mayor atención en las fases de pre-anestesia y de recuperación que es donde suelen aparecer dichos ataques. Dependiendo de los fármacos analgésicos que utilicemos debemos tener algunas consideraciones específicas: 

1- Procuraremos no utilizar analgésicos que favorezcan el vómito (morfina, alfa-2), ya que éste puede provocar un aumento de la presión intracraneal  (PIC). La morfina además puede ocasionar despertares con disforia, sobre todo en los gatos, pudiendo ocasionar la aparición de ataques. 

2- El uso de disociativos (ketamina) , está indicado siempre que utilicemos dosis sub-anestésicas (0,3-0,5 mg/kg) ya que dosis anestésicas y por vía intravenosa pueden ocasionar crisis epileptiformes y deberíamos tener la precaución de no administrarla sola, sino acompañada de otro fármaco sedante como benzodiacepinas.



Extracto del artículo científico 'Neuroanestesia y neuroanalgesia' escrito por nuestros compañeros Angeles Guisado y Gaspar Soler, responsables del Servicio de Anestesia y Analgesia del Hospital Veterinario Guadiamar.